martes, 7 de mayo de 2013

HEARTLESS.

No, por favor, todavía no.
Quiero seguir intentándolo. Juro que lo haré.
No quiero parecer débil. Dadme una última oportunidad. No volveré a caer.
No quiero que todos me miren.
Estaba haciéndolo bien, puedo mejorar.

Pero no; caes. Caen.
Las lágrimas resbalan, redondas y saladas, hasta la comisura de tus labios.
Tus manos temblorosas abren la ventana de tu habitación. Da a la calle.
Te asomas.

¿Y si…?
Quizá podría dejar de sufrir.
Sólo te quieren cuando estás muerto.
Sería lo mejor. Sólo soy un estorbo.

Empiezas a levantar una pierna. Miras a la gente de la calle.

Imbéciles.

La otra pierna.
Tus manos sujetan el marco de la ventana.
Te sujetan.

Podría saltar ahora mismo.
Podría soltar un dedo…
Dos…
Tres…
Hasta resbalar.
Sería un bonito accidente.
Como mi existencia.

Se oye un ruido detrás de ti.

-¿Mamá?

Te giras, demasiado rápido.
Sin ser consciente de nada.
Tus manos pierden fuerza.

Oh.

Miras qué había provocado el ruido.
Tu móvil vibra, pero eso no lo ves.
Sólo visualizas un haz de luz blanca.

^La pantalla.

Estoy cayendo.
Las manos me han fallado.
Hijas de puta.
¿Me dejáis morir así?
¿Por un ruido?

-Oh.


No hay comentarios:

Publicar un comentario