miércoles, 13 de febrero de 2013

Lejos


"Y el vacío del colchón huele a distancia"

Supongo que ya sabréis de qué hablo. La distancia, esa enemiga que nos hemos sacado de la manga como excusa tantas y tantas veces en una relación que claramente no funcionaba.
Por los que no tengáis Twitter ni nada de eso, (o sea, que aún poseáis vuestra dignidad-alma) quizá os suene eso del amor a distancia. A mi parecer, hay dos tipos (el segundo es más actual).


Típico tópico peliculero
Chico conoce a chica, se enamoran perdidamente cual película americana y, luego, el chico o la chica debe irse al Quinto Coño porque el pez de su bisabuela lejana se ha puesto enfermo y luego se queda a vivir allí, obligando a los dos a tomar una decisión: relación a distancia o romper. Finalmente, después de muchas peleas por carta (porque claro, es una película americana, por favor), acaba como el puto Diario de Noa.

Esa relación sería como la más real, ¿no? Se han visto, se han mirado a los ojos, se han besado, dado abracitos y mierdas, así que podríamos decir que esta relación a distancia es como la "RELACIÓN A DISTANCIA".


Mierda que se han inventado en Twitter y otras redes sociales
También conocida como PUTAH DISTANSIAH, me fumo kilómetros o memeces así.

No nos vamos a engañar. ¿Quién no se ha sentido atraído "psicológicamente" por alguien mediante este amigo nuestro, el Internet? Yo me meto en el saco de que SÍ. Y sé que TÚ también. Jeje. En fin, sigamos.

Os voy a contar mi historia personal (DRAMAAAAAAA UUUHHH no).

Empecé con esto de las redes sociales con nombres de usuario con números y cosas raras a los 12 años, el 8 de noviembre de 2008, cuando me hice HABBO. Todos los muñequitos de mierda se movían y hablaban, ya que eran otras personas en sus casas y moviendo su avatar. Me pasé en esa red social hasta casi los 15. Me marcó mucho, conocí a mucha gente y me cambiaron la forma de ver las cosas.

*Música melodramática* *Mirada al horizonte con una sonrisa de satisfacción*

El caso es que muchas de las personas que conocí me parecieron interesantísimas. Eran alegres, simpáticas, inteligentes, divertidas,… Pero también, como todos, tenían sus problemas. Que si las notas, que si los amigos, que si los amores… Hubo un tiempo en el que me enganché mucho a esa red social, y así fue cómo me di cuenta de que existe el amor a distancia. Unos amigos míos, Marta y César (Marta me va a matarrrrr), vivían un poco separados. Ella en Cartagena, Murcia, y él en Alicante, Valencia. Se enamoraron y todo eso, pese a no verse visto nunca en su vida en persona (ERROR 1), empezaron a salir. Lo más increíble fue que duraron casi un puto año. Fueron una pareja bonita. Sí, sí. FELICIDADES JÚLIA, YA SABEMOS LA HISTORIA. En fin, que lo pasaron mal…

Factores y consecuencias que hacen que una relación a distancia tipo 2 sea mierda
Ciudades diferentes.
Celos.
Deseo, que conduce a sentir…
…impotencia al pensar que quizá no puedas tocar nunca a esa persona.
Esperanzas falsas.
Promesas rotas. 
Lágrimas.
Ira.
Enfado. 
En casos extremos; depresión.

Y mi favorito;
Engaño.

      La infidelidad en las relaciones a distancia – Por Júlia M.

Voy a conseguir que dejéis de leerme para siempre.
ES MUY, MUY FÁCIL SER INFIEL EN UNA RELACIÓN A DISTANCIA. Si no soportas más estar con una persona que no puede darte lo que deseas, puedes sucumbir perfectamente al pecado de irte con otra persona que sí pueda.

Eso duele. Y de verdad. Te sientes imbécil, inútil, impotente al no poder reaccionar ante tal cosa. No puedes ir allí y darle un buen hostión, o echarle la bronca del siglo. No puedes, no puedes por los putos kilómetros.

Por eso siempre digo que el amor real ha muerto. Que ni siquiera podemos amar a alguien que se encuentra a cientos de kilómetros por miedo a no ser suficiente, o a ser sustituidos.

¿Y QUIÉN TIENE LA CULPA DE ESO, NIÑOOOOOOOOOOOOOOSS?
LA SOCIEDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAD, JÚLIAAAA.


Os quiero.

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