miércoles, 3 de octubre de 2012

Tonteando con la muerte.


Inspiraciones veraniegas 2012.

Lugar: Pineda de Mar, Maresme. Bar con billar.
Día: ni puta idea, ¿julio? Hora: cinco, quizá seis.
Estado de ánimo: asqueroso.

Miro cómo mi mejor amiga juega billar. Cojo una servilleta y escribo:

La vida es como una mesa de billar: nosotros somos la bola blanca, a la merced de nuestro destino, que nos envía de un lado a otro de forma inevitable. Cada bola que tocamos es una persona que conocemos, y siempre acaban cayendo en el agujero del olvido. Hasta que tocamos la 8, la negra, la muerte. Como todo, puedes ir tanteándola, pero siempre corres el peligro de olvidar que ella sigue allí, al acecho, y que, por error, caiga en el agujero y tú con ella.

Game over. Insert coin to restart.

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