martes, 25 de septiembre de 2012

One day.


One day, baby we'll be old, oh baby we'll be old.


Pues a mí esta frase me puto deprime. ¿Por qué? Porque... Algún día seremos viejos. Seremos seres que consumen su existencia sentados en un sillón que se descompone por el paso del tiempo al igual que nuestros entumecidos cuerpos rozando el siglo. Y eso deprime, ¿verdad? Bueno, lo que deprime no es el hacerse mayor, si no el hacerse mayor si haber cumplido tus sueños, tus objetivos, en tu vida.


¿Verdad que cuando cumplimos un objetivo o conseguimos algo que queríamos mucho, nos sentimos bien con nosotros mismos y estamos más felices? Porque lo hemos hecho con esfuerzo, con esperanza, con valor y sin miedo a caer, porque sabes que te volverás a levantar. Pero un hombre o una mujer que no ha vivido una vida llena (a su parecer, claro, no el ajeno), o no ha cumplido sus sueños, ¿puede considerarse que ha vivido una vida? ¿O que sólo ha gastado oxígeno?

Por eso tengo miedo a crecer, a hacerme mayor. Por eso no quiero. Por eso dicen que tengo el síndrome de Peter Pan. De broma, creo. Pero lo que sé segura es que no quiero vivir una vida que no aprovecho. Quiero vivir plenamente, quiero sonreír a las desgracias, y llorar de alegría.

Quiero besar bajo la lluvia, quiero reír hasta no poder respirar, quiero ver mundo, quiero mirar alrededor y ver que no estoy sola. Quiero vivir.


Si no, ¿para qué nacemos?

No hay comentarios:

Publicar un comentario